
Tan rápido va que se resbaló.
Un día llegó a mi sillón,
mi gatito remolón,
comió las patatas que hago yo.
¡Qué ganas tiene mi gatito de jugar!
¡Nada más que le gusta correr y saltar
siempre que me oye llegar!
Miki se llama mi gatito de color.
Tan rápido va que se desmayó.
(Espero que os guste).